{"id":164,"date":"2017-08-22T17:57:25","date_gmt":"2017-08-22T20:57:25","guid":{"rendered":"http:\/\/recursoscatolicos.cl\/?p=164"},"modified":"2017-08-22T17:57:25","modified_gmt":"2017-08-22T20:57:25","slug":"introduccion-de-la-exhortacion-verbum-domini","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/recursoscatolicos.cl\/index.php\/2017\/08\/22\/introduccion-de-la-exhortacion-verbum-domini\/","title":{"rendered":"Introducci\u00f3n de la Exhortaci\u00f3n Verbum Domini"},"content":{"rendered":"<p>A continuaci\u00f3n copiamos las primeras p\u00e1ginas de la exhortaci\u00f3n Verbum Domini. Hemos tomado la libertad de poner en negrita algunas palabras de tal manera de facilitar la lectura. \u00a0Si quiere seguir leyendo puede descargar el documento en la <a href=\"http:\/\/recursoscatolicos.cl\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/hf_ben-xvi_exh_20100930_verbum-domini_sp.pdf\"><strong>versi\u00f3n PDF del Verbum Domini<\/strong><\/a><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<hr \/>\n<p>EXHORTACI\u00d3N APOST\u00d3LICA\u00a0POSTSINODAL\u00a0VERBUM DOMINI\u00a0DEL SANTO PADRE\u00a0BENEDICTO XVI\u00a0AL EPISCOPADO, AL CLERO,\u00a0A LAS PERSONAS CONSAGRADAS\u00a0Y A LOS FIELES LAICOS\u00a0SOBRE\u00a0LA PALABRA DE DIOS\u00a0EN LA VIDA Y EN LA MISI\u00d3N DE LA IGLESIA<\/p>\n<p>LA PALABRA DEL SE\u00d1OR permanece para\u00a0siempre. Y esa palabra es el Evangelio\u00a0que os anunciamos \u00bb (1 P 1,25: cf. Is 40,8). Esta\u00a0frase de la Primera carta de san Pedro, que retoma\u00a0las palabras del profeta Isa\u00edas, nos pone frente\u00a0al misterio de Dios que se comunica a s\u00ed mismo\u00a0mediante el don de su palabra. Esta palabra,\u00a0que permanece para siempre, ha entrado en el\u00a0tiempo. <strong>Dios ha pronunciado su palabra eterna\u00a0de un modo humano; su Verbo<\/strong> \u00ab se hizo carne \u00bb\u00a0( Jn 1,14). \u00c9sta es la buena noticia. \u00c9ste es el anuncio\u00a0que, a trav\u00e9s de los siglos, llega hasta nosotros.\u00a0La XII Asamblea General Ordinaria del S\u00ednodo\u00a0de los Obispos, que se celebr\u00f3 en el Vaticano del\u00a05 al 26 de octubre de 2008, tuvo como tema La\u00a0Palabra de Dios en la vida y en la misi\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p>Fue una experiencia profunda de encuentro con\u00a0Cristo, Verbo del Padre, que est\u00e1 presente donde\u00a0dos o tres est\u00e1n reunidos en su nombre (cf. Mt\u00a018,20). Con esta Exhortaci\u00f3n, cumplo con agrado\u00a0la petici\u00f3n de los Padres de dar a conocer a\u00a0todo el Pueblo de Dios la riqueza surgida en la\u00a0reuni\u00f3n vaticana y las indicaciones propuestas,\u00a0como fruto del trabajo en com\u00fan. En esta perspectiva, pretendo retomar todo lo que el S\u00ednodo\u00a0ha elaborado, teniendo en cuenta los documentos\u00a0presentados: los Lineamenta, el Instrumentum laboris,\u00a0las Relaciones ante y post disceptationem y los textos\u00a0de las intervenciones, tanto le\u00eddas en el aula como\u00a0las presentadas in scriptis, las Relaciones de los c\u00edrculos\u00a0menores y sus debates, el Mensaje final al\u00a0Pueblo de Dios y, sobre todo, algunas propuestas\u00a0espec\u00edficas (Propositiones), que los Padres han\u00a0considerado de particular relieve. En este sentido,\u00a0deseo indicar algunas l\u00edneas fundamentales <strong>para\u00a0revalorizar la Palabra divina en la vida de la Iglesia<\/strong>,\u00a0fuente de constante renovaci\u00f3n, deseando al\u00a0mismo tiempo que ella sea cada vez m\u00e1s el coraz\u00f3n\u00a0de toda actividad eclesial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Para que nuestra alegr\u00eda sea perfecta\u00a0<\/em><\/p>\n<p>2. En primer lugar, quisiera recordar la belleza\u00a0y el encanto del renovado encuentro con el Se\u00f1or\u00a0Jes\u00fas experimentado durante la Asamblea sinodal.\u00a0Por eso, haci\u00e9ndome eco de la voz de los Padres,\u00a0me dirijo a todos los fieles con las palabras de san\u00a0Juan en su primera carta: \u00ab Os anunciamos la vida\u00a0eterna que estaba con el Padre y se nos manifest\u00f3.\u00a0Eso que hemos visto y o\u00eddo os lo anunciamos\u00a0para que est\u00e9is unidos con nosotros en esa uni\u00f3n\u00a0que tenemos con el Padre y con su Hijo Jesucristo\u00a0\u00bb (1 Jn 1,2-3). El Ap\u00f3stol habla de o\u00edr, ver, tocar\u00a0y contemplar (cf. 1,1) al Verbo de la Vida, porque la\u00a0vida misma se manifest\u00f3 en Cristo. Y nosotros,\u00a0llamados a la comuni\u00f3n con Dios y entre nosotros, debemos ser anunciadores de este don. En\u00a0esta perspectiva kerigm\u00e1tica, la Asamblea sinodal\u00a0ha sido para la Iglesia y el mundo un testimonio\u00a0de la belleza del encuentro con la Palabra de Dios\u00a0en la comuni\u00f3n eclesial. Por tanto, <strong>exhorto a todos\u00a0los fieles a reavivar el encuentro personal y\u00a0comunitario con Cristo, Verbo de la Vida que se\u00a0ha hecho visible<\/strong>, y a ser sus anunciadores para que\u00a0el don de la vida divina, la comuni\u00f3n, se extienda\u00a0cada vez m\u00e1s por todo el mundo. En efecto, participar\u00a0en la vida de Dios, Trinidad de Amor, es\u00a0alegr\u00eda completa (cf. 1 Jn 1,4). Y comunicar la alegr\u00eda\u00a0que se produce en el encuentro con la Persona\u00a0de Cristo, Palabra de Dios presente en medio\u00a0de nosotros, es un don y una tarea imprescindible\u00a0para la Iglesia. En un mundo que considera con\u00a0frecuencia a Dios como algo superfluo o extra\u00f1o,\u00a0confesamos con Pedro que s\u00f3lo \u00c9l tiene \u00ab palabras\u00a0de vida eterna \u00bb ( Jn 6,68). No hay prioridad\u00a0m\u00e1s grande que esta: abrir de nuevo al hombre<br \/>\nde hoy el acceso a Dios, al Dios que habla y nos\u00a0comunica su amor para que tengamos vida abundante\u00a0(cf. Jn 10,10).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>De la \u00ab Dei Verbum \u00bb al S\u00ednodo sobre la Palabra de Dios<\/em><\/p>\n<p>3. Con la XII Asamblea General Ordinaria del\u00a0S\u00ednodo de los Obispos sobre la Palabra de Dios,\u00a0somos conscientes de haber tocado en cierto sentido\u00a0el coraz\u00f3n mismo de la vida cristiana, en continuidad\u00a0con la anterior Asamblea sinodal sobre la\u00a0Eucarist\u00eda como fuente y culmen de la vida y de la misi\u00f3n\u00a0de la Iglesia. En efecto, la Iglesia se funda sobre la\u00a0Palabra de Dios, nace y vive de ella.2 A lo largo\u00a0de toda su historia, el Pueblo de Dios ha encontrado siempre en ella su fuerza, y la comunidad\u00a0eclesial crece tambi\u00e9n hoy en la escucha, en la celebraci\u00f3n\u00a0y en el estudio de la Palabra de Dios.<\/p>\n<p>Hay que reconocer que en los \u00faltimos decenios\u00a0ha aumentado en la vida eclesial la sensibilidad\u00a0sobre este tema, de modo especial con relaci\u00f3n a la Revelaci\u00f3n cristiana, a la Tradici\u00f3n viva y a\u00a0la Sagrada Escritura. A partir del pontificado del\u00a0Papa Le\u00f3n XIII, podemos decir que ha ido creciendo el n\u00famero de intervenciones destinadas\u00a0a<strong> aumentar en la vida de la Iglesia la conciencia\u00a0sobre la importancia de la Palabra de Dios y de\u00a0los estudios b\u00edblicos<\/strong>,3 culminando en el Concilio\u00a0Vaticano II, especialmente con la promulgaci\u00f3n\u00a0de la Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica Dei Verbum, sobre\u00a0la divina Revelaci\u00f3n. Ella representa un hito en el\u00a0camino eclesial: \u00ab Los Padres sinodales&#8230; reconocen\u00a0con \u00e1nimo agradecido los grandes beneficios\u00a0aportados por este documento a la vida de la Iglesia,\u00a0en el \u00e1mbito exeg\u00e9tico, teol\u00f3gico, espiritual,\u00a0pastoral y ecum\u00e9nico \u00bb.4 En particular, ha crecido\u00a0en estos a\u00f1os la conciencia del \u00ab horizonte trinitario e hist\u00f3rico salv\u00edfico de la Revelaci\u00f3n \u00bb,5 en el\u00a0que se reconoce a Jesucristo como \u00ab mediador y\u00a0plenitud de toda la revelaci\u00f3n \u00bb.6 La Iglesia confiesa incesantemente a todas las generaciones que\u00a0\u00c9l, \u00ab con su presencia y manifestaci\u00f3n, con sus palabras\u00a0y obras, signos y milagros, sobre todo con\u00a0su muerte y resurrecci\u00f3n gloriosa, con el env\u00edo\u00a0del Esp\u00edritu de la verdad, lleva a plenitud toda la\u00a0revelaci\u00f3n \u00bb.7<\/p>\n<p>De todos es conocido el gran impulso que la\u00a0Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica Dei Verbum ha dado a la\u00a0revalorizaci\u00f3n de la Palabra de Dios en la vida de\u00a0la Iglesia, a la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica sobre la divina\u00a0revelaci\u00f3n y al estudio de la Sagrada Escritura. En\u00a0los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os, el Magisterio eclesial se\u00a0ha pronunciado en muchas ocasiones sobre estas\u00a0materias.8 Con la celebraci\u00f3n de este S\u00ednodo, la\u00a0Iglesia, consciente de la continuidad de su propio\u00a0camino bajo la gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo, se ha sentido\u00a0llamada a<strong> profundizar nuevamente sobre el\u00a0tema de la Palabra divina,<\/strong> ya sea para verificar la puesta en pr\u00e1ctica de las indicaciones conciliares,como para hacer frente a los nuevos desaf\u00edos que\u00a0la actualidad plantea a los creyentes en Cristo.<\/p>\n<p>El S\u00ednodo de los Obispos sobre la Palabra de Dios<\/p>\n<p>4. En la XII Asamblea sinodal, Pastores provenientes\u00a0de todo el mundo se reunieron en torno a\u00a0la Palabra de Dios y pusieron simb\u00f3licamente en\u00a0el centro de la Asamblea el texto de la Biblia, para\u00a0redescubrir algo que corremos el peligro de dar\u00a0por descontado en la vida cotidiana: el hecho de que\u00a0Dios hable y responda a nuestras cuestiones.9 Juntos hemos\u00a0escuchado y celebrado la Palabra del Se\u00f1or.<br \/>\nHemos hablado de todo lo que el Se\u00f1or est\u00e1 realizando\u00a0en el Pueblo de Dios y hemos compartido\u00a0esperanzas y preocupaciones. Todo esto nos ha ayudado a entender que \u00fanicamente en el \u00ab nosotros\u00a0\u00bb de la Iglesia, en la escucha y acogida rec\u00edproca,\u00a0podemos profundizar nuestra relaci\u00f3n con la Palabra de Dios. De aqu\u00ed brota la gratitud por los\u00a0testimonios de vida eclesial en distintas partes del\u00a0mundo, narrados en las diversas intervenciones en el aula. Al mismo tiempo, ha sido emocionante\u00a0escuchar tambi\u00e9n a los Delegados fraternos, que\u00a0han aceptado la invitaci\u00f3n a participar en el encuentro sinodal. Recuerdo, en particular, la meditaci\u00f3n,\u00a0profundamente estimada por los Padres\u00a0sinodales, que nos ofreci\u00f3 Su Santidad Bartolom\u00e9\u00a0I, Patriarca ecum\u00e9nico de Constantinopla.10 Por\u00a0primera vez, adem\u00e1s, el S\u00ednodo de los Obispos\u00a0quiso invitar tambi\u00e9n a un Rabino para que nos\u00a0diera un valioso testimonio sobre las Sagradas Escrituras\u00a0jud\u00edas, que tambi\u00e9n son justamente parte\u00a0de nuestras Sagradas Escrituras.11\u00a0As\u00ed, pudimos comprobar con alegr\u00eda y gratitud\u00a0que \u00ab tambi\u00e9n hoy en la Iglesia hay un Pentecost\u00e9s,\u00a0es decir, que la Iglesia habla en muchas\u00a0lenguas; y esto no s\u00f3lo en el sentido exterior de que en ella est\u00e1n representadas todas las grandes\u00a0lenguas del mundo, sino sobre todo en un sentido\u00a0m\u00e1s profundo: en ella est\u00e1n presentes los m\u00faltiples<br \/>\nmodos de la experiencia de Dios y del mundo,\u00a0la riqueza de las culturas; s\u00f3lo as\u00ed se manifiesta\u00a0la amplitud de la existencia humana y, a partir de\u00a0ella, la amplitud de la Palabra de Dios \u00bb.12 Pudimos\u00a0constatar, adem\u00e1s, un Pentecost\u00e9s a\u00fan en camino;\u00a0varios pueblos est\u00e1n esperando todav\u00eda que se les anuncie la Palabra de Dios en su propia lengua y\u00a0cultura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A continuaci\u00f3n copiamos las primeras p\u00e1ginas de la exhortaci\u00f3n Verbum Domini. 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