{"id":122,"date":"2017-08-18T17:16:07","date_gmt":"2017-08-18T20:16:07","guid":{"rendered":"http:\/\/recursoscatolicos.cl\/?p=122"},"modified":"2017-08-18T17:16:07","modified_gmt":"2017-08-18T20:16:07","slug":"entrevista-a-armando-levoratti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/recursoscatolicos.cl\/index.php\/2017\/08\/18\/entrevista-a-armando-levoratti\/","title":{"rendered":"Entrevista  a Armando Levoratti"},"content":{"rendered":"<div class=\"csc-header csc-header-n4\">\n<h1>Monse\u00f1or Armando Levoratti<\/h1>\n<\/div>\n<blockquote>\n<p class=\"bodytext\">El Msr. Armando J. Levoratti, destacado biblista argentino, cumpli\u00f3 70 a\u00f1os en enero del 2003. Desde 1960 ense\u00f1a Sagrada Escritura en el Seminario Mayor de La Plata. Es traductor b\u00edblico, escritor y conferencista internacional. Actualmente coordina la preparaci\u00f3n del Comentario B\u00edblico Latinoamericano. Este art\u00edculo repasa una vida dedicada a la difusi\u00f3n de la Biblia<\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"bodytext\"><em>Usted curs\u00f3 estudios en el Seminario de La Plata, principalmente de filosof\u00eda, \u00bfen qu\u00e9 momento entr\u00f3 en el campo b\u00edblico?<\/em><\/p>\n<p class=\"bodytext\">Una de las glorias del Seminario platense era Mons. Juan Straubinger, que hacia el 1950 public\u00f3 la primera traducci\u00f3n latinoamericana de toda la Biblia. \u00c9l ense\u00f1aba ex\u00e9gesis en los cursos teol\u00f3gicos, pero tambi\u00e9n nos daba clases de griego b\u00edblico a los estudiantes de filosof\u00eda, de manera que lo tuve como profesor en el a\u00f1o 1951 y all\u00ed fue donde me interes\u00e9.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><em>\u00bfDespu\u00e9s de La Plata d\u00f3nde estudi\u00f3?<\/em><\/p>\n<p class=\"bodytext\">En 1953, sin que yo lo esperara, me anunciaron que deb\u00eda proseguir mis estudios en Roma. La teolog\u00eda que se ense\u00f1aba en la Universidad Gregoriana en aquella \u00e9poca preconciliar ten\u00eda un buen nivel, pero era m\u00e1s bien conservadora. Era la \u00e9poca en que florec\u00edan los estudios teol\u00f3gicos, b\u00edblicos, patr\u00edsticos, lit\u00fargicos y pastorales que prepararon el camino al Concilio Vaticano II y que muchos estudiantes de Teolog\u00eda le\u00edamos con fruici\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><em>\u00bfLlev\u00f3 cursos en Biblia tambi\u00e9n?<\/em><\/p>\n<p class=\"bodytext\">S\u00ed. Una vez concluidos los estudios teol\u00f3gicos, decid\u00ed ingresar en el Pontificio Instituto B\u00edblico. All\u00ed asist\u00ed a algunos cursos de ex\u00e9gesis del Antiguo y del Nuevo Testamento, pero me dediqu\u00e9 especialmente al estudio de las lenguas orientales. Me inici\u00e9 en el conocimiento del hebreo y del arameo b\u00edblicos, pero ocup\u00e9 la mayor parte del tiempo en el estudio del sumerio, del ac\u00e1dico y del ugar\u00edtico. Al regresar a la Argentina, sent\u00ed la necesidad de profundizar mis conocimientos del hebreo y estudi\u00e9 varios a\u00f1os hebreo moderno en un instituto jud\u00edo.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><em>Los a\u00f1os 60 marcaron cambios fundamentales en la iglesia, \u00bfqu\u00e9 result\u00f3 en el \u00e1rea de Biblia?<\/em><\/p>\n<p class=\"bodytext\">Hasta 1960 la ense\u00f1anza de la Biblia en los seminarios ten\u00eda una orientaci\u00f3n m\u00e1s bien apolog\u00e9tica. Se presentaba a la Biblia como un libro \u00abdif\u00edcil\u00bb, que no pod\u00eda ponerse en manos de \u00abcualquiera\u00bb.\u00a0 En la catequesis y en las clases de religi\u00f3n se sustitu\u00eda la Escritura con la \u00abhistoria sagrada\u00bb. Los textos b\u00edblicos m\u00e1s citados se espigaban fragmentariamente en los libros lit\u00fargicos le\u00eddos en lat\u00edn, y si alguien le\u00eda demasiado la Biblia se hac\u00eda sospechoso de ser proclive al protestantismo.<br \/>\nEste panorama empez\u00f3 a cambiar en tiempos del Segundo Concilio Vaticano, sobre todo cuando Pablo VI estableci\u00f3 como deber primordial de \u00abnosotros los obispos\u00bb hacer que la Biblia llegue a manos de los fieles y sea el alimento espiritual de todo el pueblo cristiano. Pero el Concilio planteaba adem\u00e1s otro problema. De acuerdo con la reforma lit\u00fargica, los textos b\u00edblicos que antes se le\u00edan en lat\u00edn deb\u00edan leerse en lengua vern\u00e1cula.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><em>\u00bfC\u00f3mo impactaron esas decisiones la agenda de la iglesia?<\/em><\/p>\n<p class=\"bodytext\">Se hizo indispensable realizar nuevas traducciones. El empleo del lenguaje m\u00e1s adecuado se convirti\u00f3 entonces en tema de arduas discusiones, porque en Am\u00e9rica Latina hab\u00eda ca\u00eddo en desuso el \u00abvosotros\u00bb y en lugar de \u00e9l se dec\u00eda \u00abustedes\u00bb. Muchos obispos pensaban que introducir el \u00abustedes\u00bb en las celebraciones y en los textos lit\u00fargicos era empobrecer el idioma o quitar solemnidad al culto divino.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><em>Por aquel entonces usted se involucr\u00f3 en traducci\u00f3n b\u00edblica, \u00bfqu\u00e9 sucedi\u00f3?<\/em><\/p>\n<p class=\"bodytext\">Para esa fecha nos hab\u00edamos propuesto hacer una traducci\u00f3n pastoral de todo el Nuevo Testamento, el debate sobre el lenguaje nos obligaba a realizar una doble traducci\u00f3n. En los textos lit\u00fargicos se empleaba el \u00abvosotros\u00bb y en la traducci\u00f3n del Nuevo Testamento el \u00abustedes\u00bb. Aquellos eran a\u00f1os de una gran efervescencia en el campo teol\u00f3gico, catequ\u00e9tico, lit\u00fargico y pastoral. La Biblia ocupaba cada vez m\u00e1s un lugar de privilegio en todas esas \u00e1reas y esto explica la excelente acogida que tuvo, a partir de 1968, la traducci\u00f3n del Nuevo Testamento publicada con el t\u00edtulo de El Libro de la Nueva Alianza.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><em>\u00bfEste le llev\u00f3 a proyectos adicionales?<\/em><\/p>\n<p class=\"bodytext\">S\u00ed, el pueblo quer\u00eda la Biblia completa. Por eso se lanz\u00f3 el proyecto de completar la obra con la traducci\u00f3n del Antiguo Testamento.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><em>\u00bfQu\u00e9 caracter\u00edsticas reun\u00eda esa labor?<\/em><\/p>\n<p class=\"bodytext\">Era una empresa dif\u00edcil y arriesgada, que insumi\u00f3 muchos a\u00f1os de intenso trabajo. En esta nueva situaci\u00f3n, no tuve m\u00e1s remedio que dedicar muchas horas diarias a la traducci\u00f3n primero del Pentateuco, luego de los Salmos y finalmente de todo el resto del Primer Testamento. El trabajo dur\u00f3 hasta el a\u00f1o 1981, fecha en que se public\u00f3 por primera vez la Biblia completa, bajo el t\u00edtulo de El Libro del Pueblo de Dios. En esta tarea me prest\u00f3 una invalorable colaboraci\u00f3n el P. Alfredo Trusso, con quien le\u00edmos y revisamos vers\u00edculo por vers\u00edculo y l\u00ednea por l\u00ednea todo el texto de la Biblia.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><em>En esa \u00e9poca la Argentina viv\u00eda a\u00f1os dram\u00e1ticos, \u00bfc\u00f3mo les afect\u00f3?<\/em><\/p>\n<p class=\"bodytext\">Las dictaduras militares se suced\u00edan unas tras otras y una represi\u00f3n salvaje trataba de poner freno a los movimientos revolucionarios y a los grupos terroristas. Muchos pensaban que la lucha armada era una v\u00eda leg\u00edtima de acceso al poder, en cuanto respuesta a la violencia estructural de las instituciones capitalistas. Una etapa particularmente dolorosa de la historia argentina fue la guerra de las Malvinas, pero el fin de la guerra trajo al menos un resultado positivo: acab\u00f3 con los golpes de estado y con las apetencias pol\u00edticas de los militares.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">La apertura de la era democr\u00e1tica me impuls\u00f3 a escribir dos folletos: La Biblia para los pol\u00edticos y gobernantes y La Biblia para el ciudadano. La inspiraci\u00f3n me vino de un art\u00edculo en la que se hablaba del juramento prestado por las personas que acced\u00edan al poder. Muchos de ellos juraban con las manos puestas en la Biblia, pero despu\u00e9s no ten\u00edan en cuenta las ense\u00f1anzas del Libro sobre el que hab\u00edan expresado su compromiso patri\u00f3tico. A\u00f1os m\u00e1s tarde volv\u00ed sobre el mismo tema desde una perspectiva m\u00e1s amplia en otro peque\u00f1o libro: Lectura Pol\u00edtica de la Biblia.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><em>En el a\u00f1o 1983 usted asumi\u00f3 la direcci\u00f3n de la Revista B\u00edblica Argentina, \u00bfqu\u00e9 implic\u00f3 ese rol editorial?<\/em><\/p>\n<p class=\"bodytext\">A partir de entonces dediqu\u00e9 una buena parte de mi tiempo a esa tarea. La necesidad de hacer que la Revista B\u00edblica apareciera regularmente (cuatro n\u00fameros del a\u00f1o) me oblig\u00f3 a escribir numerosos art\u00edculos y una cantidad considerable de recensiones de libros. M\u00e1s tarde, varias colecciones de aquellos art\u00edculos aparecieron en forma de libros (Hermen\u00e9utica y Teolog\u00eda, El Trabajo a la luz de la Biblia, El Tiempo de Dios).<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><em>Otro elemento importante en su compromiso con la difusi\u00f3n de la Biblia fue su participaci\u00f3n en la Fundaci\u00f3n Palabra de Vida. \u00bfQu\u00e9 nos dice al respecto?<\/em><\/p>\n<p class=\"bodytext\">La Fundaci\u00f3n tiene su raz\u00f3n de ser en la necesidad de ofrecer la Biblia a muy bajo precio a la gente de menores recursos. La publicaci\u00f3n de El Libro del Pueblo de Dios hab\u00eda cumplido con el objetivo fundamental de poner el texto de la Biblia en un lenguaje comprensible para el pueblo, pero el tama\u00f1o de cualquier ejemplar de la Biblia hace que su valor comercial tenga que ser bastante elevado. Por lo tanto, era imposible lograr una difusi\u00f3n masiva de la Biblia si se manten\u00edan los precios de librer\u00eda. Con este prop\u00f3sito la Fundaci\u00f3n pudo distribuir m\u00e1s de un mill\u00f3n de ejemplares de El Libro del Pueblo de Dios y varios millones de El Libro de la Nueva Alianza (el Nuevo Testamento).<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><em>En 1986 usted fue designado Consultor honorario de las Sociedades B\u00edblicas Unidas\u00a0 en el \u00e1rea de traducci\u00f3n de la Biblia, \u00bfpuede contarnos algo de su labor en esta \u00e1rea?<\/em><\/p>\n<p>En el \u00faltimo tercio del siglo XX se realiz\u00f3 una<strong> traducci\u00f3n enteramente nueva de la Biblia<\/strong>, seg\u00fan el principio de la \u00abequivalencia din\u00e1mica\u00bb traduciendo de sentido a sentido y no palabra por palabra. Esta nueva versi\u00f3n, conocida con el nombre de Dios habla hoy, poco a poco se ha comenzado a usar en algunas iglesias protestantes y alcanz\u00f3 una amplia difusi\u00f3n en las comunidades cat\u00f3licas de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">El segundo proyecto tuvo un tr\u00e1mite m\u00e1s complejo. Se trataba de publicar una \u00ab<strong>Biblia de estudio<\/strong>\u00ab, es decir, de a\u00f1adir al texto de la Escritura introducciones y notas explicativas, hecho sin precedentes en las Sociedades B\u00edblicas Unidas. La tarea no era f\u00e1cil, y para llevarla a cabo fue necesario vencer muchos prejuicios y fijar normas claras sobre las caracter\u00edsticas de las notas y comentarios.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">Este enfoque obligaba a proceder con mucho tacto, porque era necesario evitar los puntos de vista \u00abconfesionales\u00bb. En una primera etapa se decidi\u00f3 publicar el Nuevo Testamento y los Salmos. Me encomendaron el libro de Salmos y me llev\u00f3 m\u00e1s de un a\u00f1o redactar la introducci\u00f3n y las notas al Salterio. Despu\u00e9s yo deb\u00eda encargarme de preparar las notas de la Biblia hebrea, y el P. Pedro Ortiz, SJ, profesor de ex\u00e9gesis b\u00edblica en la Universidad Javeriana de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, de los libros deuterocan\u00f3nicos.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><em>En Am\u00e9rica Latina el 40 % de la poblaci\u00f3n no ha cumplido a\u00fan 15 a\u00f1os. \u00bfSe est\u00e1 haciendo algo para facilitar a tantos j\u00f3venes la lectura de la Biblia?<\/em><\/p>\n<p class=\"bodytext\">S\u00ed, efectivamente. Las Sociedades B\u00edblicas Unidas dieron un paso importante al publicar la versi\u00f3n de la Biblia \u00abDios habla Hoy\u00bb, que ha simplificado mucho el lenguaje de la traducci\u00f3n para hacerlo m\u00e1s comprensible. Adem\u00e1s, en la llamada Biblia de Estudio ha proporcionado valiosas ayudas para <strong>facilitar la comprensi\u00f3n del mensaje<\/strong>. Pero hac\u00eda falta algo m\u00e1s, es decir, un texto m\u00e1s simple, accesible aun a los ni\u00f1os y adolescentes. Para tal fin se llev\u00f3 a cabo una versi\u00f3n en lenguaje sencillo, que ya est\u00e1 publicada: <strong>Traducci\u00f3n en lenguaje actual.<\/strong> Mi participaci\u00f3n en ese proyecto no fue muy intensa, pero prepar\u00e9 cuatro esbozos de traducci\u00f3n, que luego fueron utilizados para la redacci\u00f3n final. Dos de esos textos pertenecen a la Biblia hebrea (Lev\u00edtico e Isa\u00edas), los otros dos son deuterocan\u00f3nicos (Sabidur\u00eda y Eclesi\u00e1stico).<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><em>Usted fue por muchos a\u00f1os miembro de la Pontificia Comisi\u00f3n B\u00edblica, \u00bfc\u00f3mo recibi\u00f3 esa designaci\u00f3n?<\/em><\/p>\n<p class=\"bodytext\">En realidad la noticia me tom\u00f3 de sorpresa, porque nunca hab\u00eda hecho nada para obtener esa designaci\u00f3n, ni sab\u00eda a ciencia cierta c\u00f3mo estaba constituida o c\u00f3mo funcionaba dicha Comisi\u00f3n. Mientras me encontraba en Albuquerque (Nuevo M\u00e9xico), preparando las notas a los profetas para la Biblia de Estudio, recib\u00ed una llamada telef\u00f3nica de mi Arzobispo de entonces, Mons. Antonio Quarracino, en el que me comunicaba que hab\u00eda sido designado miembro de la Pontificia Comisi\u00f3n B\u00edblica.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">La Comisi\u00f3n se re\u00fane todos los a\u00f1os en Roma, generalmente en la segunda semana despu\u00e9s de Pascua. Est\u00e1 constituida por diecinueve miembros y un secretario. Su presidente es el Prefecto de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><em>\u00bfA su criterio cu\u00e1l ha sido el aporte m\u00e1s destacado de la Comisi\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os?<\/em><\/p>\n<p class=\"bodytext\">Cuando estaban por cumplirse los cien a\u00f1os de la enc\u00edclica Providentissimus Deus (1891) de Le\u00f3n XIII y los cincuenta de la Divino afflante Spiritu (1943) de P\u00edo XII, el Papa Juan Pablo II ten\u00eda inter\u00e9s en honrar aquellos dos aniversarios con un documento que estuviera a la altura de los publicados por sus predecesores. Se trataba de dar un nuevo impulso a los estudios b\u00edblicos y de ayudar a los ex\u00e9getas cat\u00f3licos en el complejo panorama que ofrecen hoy en d\u00eda la hermen\u00e9utica b\u00edblica y el \u00abconflicto de las interpretaciones\u00bb. De aquella iniciativa pontificia naci\u00f3 el documento sobre La Interpretaci\u00f3n de la Biblia en la Iglesia.<br \/>\nEs bien conocida la aceptaci\u00f3n positiva que tuvo este documento. Recensiones favorables y a veces entusiastas aparecieron en numerosas revistas cat\u00f3licas y protestantes, y los ex\u00e9getas cat\u00f3licos, en general, se sintieron estimulados a proseguir sus estudios en un clima de libertad y sana apertura. Los cap\u00edtulos dedicados a las lecturas fundamentalista, femenina y liberacionista de la Biblia, quiz\u00e1 los m\u00e1s celebrados, fueron para muchos una agradable e inesperada sorpresa.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><em>Usted se involucr\u00f3 en la preparaci\u00f3n del Comentario B\u00edblico Internacional, \u00bfqui\u00e9n tom\u00f3 esa iniciativa y cu\u00e1l fue su papel en este proyecto?<\/em><\/p>\n<p class=\"bodytext\">Una tarde de 1994 me visit\u00f3 en La Plata el Dr. William R. Farmer, quien era una persona agradable y emprendedora, y dotada de una extraordinaria capacidad de organizaci\u00f3n. Se trataba de hacer un comentario a la Biblia que fuera a la vez cat\u00f3lico -es decir, universal- y ecum\u00e9nico. Con ese fin, era necesario reunir colaboradores de los cinco continentes y pertenecientes a las distintas confesiones cristianas. Los colaboradores pod\u00edan expresarse con toda libertad, respetando \u00fanicamente un reducido n\u00famero de criterios b\u00e1sicos. Yo me hice cargo de la edici\u00f3n espa\u00f1ola. Gracias la admirable tenacidad de Dr. Farmer, al cabo de casi siete a\u00f1os de trabajo, el Comentario B\u00edblico Internacional estuvo terminado.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><em>\u00bfQu\u00e9 sentido tiene hoy dedicar tanto tiempo y esfuerzo a la difusi\u00f3n de la Biblia?<\/em><\/p>\n<p class=\"bodytext\">A esta pregunta se puede responder de formas diversas y aun contradictorias. Pero hay una respuesta que parece imponerse por s\u00ed misma, sin muchas demostraciones.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">La sociolog\u00eda contempor\u00e1nea ha puesto en evidencia que toda sociedad est\u00e1 relacionada con un conjunto de esquemas y valores, con un \u00abmundo de sentido simb\u00f3lico\u00bb. Hay una correlaci\u00f3n entre el \u00abmundo de sentido simb\u00f3lico\u00bb y los valores de una sociedad. La organizaci\u00f3n social de la vida se mueve en el marco de un orden religioso o de las proyecciones que hoy ocupan su lugar.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">Este \u00abmundo de sentido simb\u00f3lico\u00bb, de tanta trascendencia en la organizaci\u00f3n y en la vida de la sociedad, muy raras veces y s\u00f3lo parcialmente ha sido configurado por el mensaje del Evangelio. De ah\u00ed la necesidad de hacer que la Biblia salga del regazo de los grupos eclesiales, de los seminarios y los c\u00edrculos acad\u00e9micos, de las celebraciones lit\u00fargicas y las homil\u00edas dominicales, para que entre en la vida individual y colectiva y se realice, de hecho, pol\u00edtica y socialmente.<\/p>\n<h5>Dr. Bill Mitchell<br \/>\nSociedades B\u00edblicas Unidas<\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Monse\u00f1or Armando Levoratti El Msr. Armando J. Levoratti, destacado biblista argentino, cumpli\u00f3 70 a\u00f1os en enero del 2003. 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